INDIGNADO ACTIVISTA, REBELDE SOLAR Y RADICALMENTE DEMOCRÁTICO

martes, 4 de junio de 2019

Manifiesto EQUO, ocho años después del 4J

Así empezaba el manifiesto de la fundación de EQUO, emitido el 4 de junio de 2011, ese documento que nos (me) enamoró, y me (nos) impulsó a dar el salto activo en la política:

"Vivimos una profunda crisis económica y ecológica, social y política, en el mundo y en España. Es una crisis sistémica y una crisis de valores, que exige iniciar la transición hacia un sistema basado en la sostenibilidad ambiental, la equidad social y la participación política activa".

Sin duda el reencuentro de gran parte de la familia verde en España, era y es, un asunto que transciende la política, va más allá de querer ocupar un espacio huérfano de votantes (tan de moda hoy día), observa y resuelve que "desde los planteamientos de la ecología política, la equidad social, la defensa de los derechos humanos y la regeneración democrática y ética", debemos construir otro modelo de sociedad, que se ajuste a los límites físicos del planeta, estado, región o comarca, en todas sus facetas y quehaceres diarios.

El amparo obtenido un par de años después por los verdes Europeos, designando oficialmente a EQUO como miembro del PVE (Partido Verde Europeo) en España,  daría o así debería ser, un reconocimiento a esta cooperativa política con ese membrete global, como elemento superador de aquellos verdes locales o regionales que en su día firmaron el manifiesto 4J.

Nacido al albur de las movilizaciones de aquel radiante y cálido mayo del 2011, en plena efervescencia del No hay pan para tanto chorizo, o el mantra No nos representan, parecería obvio que el discurso narrativo y propositivo verde, basado en los tres pilares ideológicos que proyectan un cambio radical (porque van directos a solucionar la raíz de los problemas), como son el pacifismo, feminismo y ecologismo, tendrían o así deberían haber tenido, un efecto multiplicador en la esperanza de aquellas miles de almas que poblaban las calles y plazas por toda España.

Porque si algo enamora del manifiesto 4J es la sencillez narrativa y la posibilidad real de cambio, en un momento inigualable para ello, convirtiendo a la justicia social (para las personas del presente) y ambiental (para las personas, animales y naturaleza futuras) en postulados sobre los que construir esa sociedad nueva, "frente a las políticas de los partidos tradicionales, EQUO propone recuperar la política como un instrumento de transformación y gestión pública y colectiva que dé respuesta a las pequeñas necesidades y grandes aspiraciones de las personas y la sociedad para hacer posible la felicidad cotidiana dentro de los límites ecológicos del Planeta."

Felicidad, ser feliz, y además, cotidianamente, es un paradigma que rompe (o debería) con muchas de las premisas que se nos inculcan desde niñxs, en un sistema basado en consumir ferozmente, contaminando y esquilmando los recursos, haciendo infelices a otrxs, tanto en el presente como en el futuro.

Ahí hemos (he) tenido la primera dificultad para que el discurso del manifiesto haga caer las fichas de manera fluida y sencilla, porque ni es fluido ni sencillo explicar e inculcar en otros valores, en otras actitudes, que nadan contracorriente al constante fluir de la engrasada, a base de millones de euros diarios, sociedad del consumo.

Esta era denominada por algunos científicos como Antropoceno, en dudoso honor al ser humano tecnológico, capaz de generar cambios a escala planetaria, dejando atrás la era del Holoceno, da signos evidentes de colapso, y ello por sí mismo no sería sino un acicate para que los postulados verdes tuvieran no sólo presencia en las instituciones, sino de estar cerca de gobiernos locales, autonómicos, estatales e incluso europeos. 

8 años después, las calles y plazas resurgen en griteríos, esta vez de la juventud que clama y reclama acción contra el cambio climático, una de las cuatro enormes crisis que nos acechan, junto a la energética, ecológica y ambiental, y que bajo el imprevisible liderazgo de una adolescente sueca, Greta Thumberg, nos debería dar alas propias, para desde el movimiento verde, rememorando el manifiesto del 4J, refundar EQUO, para junto al resto de la familia verde Europea, que empieza a conseguir relevancia política en muchos países, asumir el reto y a la vez el compromiso, que adquirimos todas las que nos enrolamos en esta nave hace ya 8 años, apostar firmemente por la transformación ecológica, social, ética y democrática de la sociedad, porque algo hemos tenido siempre claro, es "tiempo de acción y no sólo de palabras".

lunes, 3 de diciembre de 2018

¿Existen salmones verdes en Andalucía?


Tras 24 h del cierre de las urnas andaluzas, y con el tiempo suficiente para reflexionar sobre los resultados, en primer lugar agradecer a las 15.009 personas que depositaron su confianza y apoyo al futuro verde que representa la papeleta EQUO Verdes Iniciativa Andalucía.
Por supuesto inmenso el honor de obtener el respaldo de 2.055 gaditanas y gaditanos que apostaron por la lista que tuve el placer de encabezar.
Así mismo orgullosa de los 69 avales en forma de voto en mi ciudad de residencia, Rota, villa que siento y aprecio como uno más de los nacidos aquí, en el paraíso.

Sin duda una enorme preocupación recorre mis dedos tecleando este texto, pues repetir la historia es algo que se nos da profundamente bien al ser humano.
El mundo gris y negro que se esconde tras las pinceladas programáticas de la ultraderecha, y las ya conocidas decisiones en recortes económicos, mermando derechos, calidad en servicios públicos, aumento de empleo precario y nula defensa de la naturaleza en nuestro territorio que tanto PP como 
C´s han aplicado cuando han legislado en los parlamentos, me auguran unas navidades angustiado por la conformación del futuro gobierno andaluz.

El discurso del miedo y del odio es una receta de fácil aprendizaje, cuando la levadura de la miseria hace crecer el pastel de la incompetencia social demócrata, tras 40 años de gobierno del PSOE en Andalucía. Su enormes redes clientelares y sus bochornosos casos de corrupción, esta vez no han sido contrarrestadas por la red de seguridad de sus fieles y hasta cierto punto bondadosas bases.

Pero esa miseria también consigue emerger en populismos de izquierdas, aquellos que desde el crecimiento de la tarta, prometen igualar el reparto de trozos entre todas las clases económicas y sociales.

Ambas propuestas nadan muy bien a favor de la corriente de la escasez y desigualdad, y replican relatos que muy bien pudieran escucharse hace 85 años, pero igualmente cometen el error histórico de no adaptar su discurso a los tiempos.

Veamos pues qué proponen los salmones, únicos en adentrarse corriente arriba, desafiantes ante la magnitud del esfuerzo.

Frente al miedo y odio de los unos, y la descorazonadora inviabilidad de crecimiento infinito para resolver la ecuación de los otros, el problema no se resuelve desde la confrontación, sino que debemos explicar lo que está ocurriendo a todo el pasaje de este Titanic en el que viajamos, para poder tomar la decisión correcta, que no es otra que cambiar de rumbo la nave, antes que a toda máquina, se encuentre con el conocido obstáculo de hielo, en forma de crisis ambiental, ecológica y climática.

Poner la música más alta para distraer no sirve (PP-PSOE-C´s), echar por la borda a los supuestos culpables (pasajeros) del rumbo que lleva la nave tampoco (Vox), ni siquiera prepararnos y esforzarnos en salvar personas resuelve (IU, Podemos), porque no hay botes salvavidas para todas.

Está demostrado que a España llega todo un poco más tarde que a Europa, pero allí ya han resuelto la ecuación, las propuestas verdes de la ecología, son las triunfadoras en los últimos procesos electorales, dique de contención de la ultraderecha a la que los liberales, conservadores, social demócratas no han sabido hacer frente, y como solución real al cambio de rumbo urgente y necesario.

Decrecer en consumo y mentiras a la población y crecer en cuidados y explicar la verdad, recetas del éxito de quienes nos afanamos en realizar pedagogía en la política.

Desde EQUO Verdes seguiremos trabajando a favor de la justicia social y ambiental, explicando pedagógicamente la verdad de lo que acontece y ocurrirá en el futuro, única fórmula de tomar una decisión y camino correcto. 
Por eso la transversalidad de la ecología política, frente al caduco sesgo derecha-izquierda, es la única opción posible para evitar el colapso en forma de luchas por los recursos esenciales, alimento, agua y energía, que hoy día ya existen alrededor nuestro.

Un futuro verde e igualitario frente al miedo, odio y violencia que se avecinan.

Eso queremos los "salmones verdes" de Andalucía.

PD: Todo mi cariño y afecto a tantas compañeras que día a día, remontan los ríos de Andalucía

jueves, 16 de agosto de 2018

Adelante Andalucía, tiempo de reflexión y debate para EQUO Andalucía Verdes

Una vez leído el informe de la Comisión de Cooperación Política de EQUO Andalucía Verdes, encuentro que a fecha de hoy, existen muchos factores relevantes sin concretar, que pudieran afectar a la votación que inicia hoy, sobre la inclusión de EQUO Andalucía Verdes en el nuevo sujeto político andaluz Adelante Andalucía.


Teniendo en cuenta que si bien ciertas premisas emanadas de la voluntad de la afiliación en la Conferencia Política, parece se cumplen, no es menos cierto que algunas cuestiones del informe nos pueden llevar, por la poca concreción, a vivir situaciones inciertas en el futuro cercano.

Que el nuevo sujeto político se concrete en una opción electoral en coalición es positivo, así como que la imagen de cada colectivo político sea visible y visibilizada, pero no lo es menos el porcentaje asignado a cada partido en la misma, no sólo a efectos de reparto económico, sino también a la elaboración de listas electorales.

El retorno de los gastos de campaña es algo incluido en los préstamos que a una coalición se asignan desde cada colectivo, si se obtiene como es previsible, representación con cargos electos de dicha coalición, pero las aportaciones del dinero del grupo parlamentario, deben quedar expresadas en el documento que EQUO Andalucía Verdes firme, y ese dato debe ser previamente conocido antes de votar.

Si se repite un 5% como en la coalición federal Unidos Podemos, o es mayor o menor el porcentaje, es un dato que ayuda a tomar posición a la afiliación.

Y no sólo eso, el trabajo postelectoral debe incluir la visibilización de nuestra marca y la presencia dentro del grupo creado para la toma de decisiones en los siguientes 4 años, (Junta Directiva de la Coalición), así como la presencia en el grupo parlamentario de personas de EQUO Andalucía Verdes a cargo del grupo.

Y estos dos elementos, no se concretan en la denominada coordinadora del grupo parlamentario, que no sólo debe existir para resolución de desacuerdos, sino para el trabajo conjunto de estrategia y comunicación políticas, a través de al menos una persona asignada a EQUO Andalucía Verdes en el trabajo diario del grupo.

Siendo valorado positivamente el trabajo conjunto a nivel programático a través de la figura denominada “patios”, en la que seguro las gentes de EQUO Andalucía Verdes aportarán la calidad que atesoran, no es menos importante la presencia en puestos con opciones a ser cargo electo, si bien ello dependerá del resultado electoral que la ciudadanía otorgase a la coalición, la calidad en la aportación en el trabajo programático bien vale para “asegurar” en las primarias conjuntas, una posición de salida, que ofrezca una real diversificación de las opciones de voto al electorado. De otra manera no tendría sentido construir una casa común, como pretende ser la coalición, si finalmente sólo dos de sus inquilinos copan todas las opciones en las listas.


Y leyendo el documento, se expresa que es un “objetivo a concretar en la lista de consenso de primarias”, lo cual tampoco ayuda a tomar una decisión en la futura votación. 


Por todo ello, mi opinión personal es que resulta mejor para nuestro colectivo despejar previamente a la votación, la mayoría de las incógnitas aún pendientes, resultando de ello unas decisiones de este calado más acertadas, con premisas concretas, que con opciones que pueden o no ser finalmente aceptadas, siendo la abstención activa, una respuesta que surge a la pregunta formulada sin bases concretas para posicionarnos; entendiéndose como abstención activa, la posibilidad que dispondrá la afiliación en la herramienta de votaciones junto al sí y al no, como en anteriores plebiscitos.

En caso que dicha opción fuese la respuesta mayoritaria, nos abogaría a seguir el trabajo mandatado desde la Conferencia Política, para confluir con unas premisas claras y concretas, y es por ello que me permito en este mi humilde blog, sugerir que primero se despejen las incógnitas escritas en naranja en el texto que acompaña el correo, y posteriormente demos paso a la votación que decidirá nuestro futuro a corto plazo, basado en hechos ciertos y no en tantas dudas sobre temas diversos e importantes para tomar la decisión favorable o contraria a nuestra inclusión en el espacio político Adelante Andalucía.

Es palmario que la búsqueda de confluencias fue aprobada en la Conferencia Política, y en ello se trabaja y bien desde la Comisión elegida entre todas.
Por ello también se aprobó en Mesa Andaluza participar en el grupo motor de Adelante Andalucía, y allí también se está trabajando bien por parte de las personas designadas.
Por todo ello lo único que falta es tiempo para que ese buen trabajo fructifique en unos acuerdos ( o desacuerdos) que permitan a la afiliación decidir si estar en el nuevo sujeto político andaluz o no.
Los espacios se construyen desde la base o terminan agrietándose, y es por ello que marcar nuestros tiempos se antoja esencial en estos momentos, tan cruciales para la transformación del modelo productivo, energético, fiscal, económico y político.
En la mesa andaluza de julio se acordó iniciar la composición del Comité Electoral de EQUO, precisamente para manejar en paralelo las dos opciones, el sí y el no, de manera que no quedemos fuera del tablero político.
Sin embargo no se ha avanzado en ello desde hace mes y medio que se mandató crear dicho Comité Electoral, necesario sea cual sea el resultado de la consulta.
Esas y otras cuestiones, son las que nos llevan a las prisas por tomar decisiones que deben ser reflexivas, debatidas en tiempo y forma, y finalmente votadas.
Hasta el 8 septiembre no se conformar los primeros borradores programáticos, y siempre podremos votar durante 5 días antes de esa fecha, con las premisas claras y precisas.
Simplemente abogo por darle a la Comisión dos semanas más de plazo para tener más luces que sombras en la decisión.

De ello deriva mi abstención activa, que nuevamente apunto como mi opción de voto en esta consulta, sin conocer los detalles de nuestra posible participación en el nuevo sujeto político Adelante Andalucía.

miércoles, 1 de agosto de 2018

1 de agosto 2018: La humanidad ha gastado todos los recursos naturales que la Tierra puede reponer en un año

Me cuesta repetir posts en mi blog, pero hoy me toca realizar dicho ejercicio, al conocer la noticia que refleja el titular.



La huella ecológica es un indicador del impacto ambiental generado por la demanda humana que se hace de los recursos existentes en los ecosistemas del planeta, relacionándola con la capacidad ecológica de la Tierra de regenerar sus recursos.

En el año de mi nacimiento 1966, la humanidad consumía alrededor de sólo 2 tercios de los recursos naturales disponibles en todo el Planeta. 

El año 1986 fue el último año de equilibrio entre lo que consumimos y dicha regeneración propia.

En 1995 el 21 de noviembre fue la fecha en la que terminamos con todos los recursos.

En el año 2000 consumimos los recursos disponibles el día 1 de octubre.

En 2014 ya los consumimos el 19 de agosto. 

Y este año 2018, hoy 1 de agosto, la humanidad, sobre todo las personas que vivimos en las zonas más ricas del Planeta, hemos gastado todos los recursos naturales que la Tierra puede reponer en un año. 

De aquí a final de año, viviremos a expensas de las generaciones futuras, endeudándolas sin derecho alguno.



Debe ser que no ha interesado mucho saber el precio de una ave, un reptil, una retama o un mamífero, es más, me atrevería a decir, vistos estos datos, que la vida humana se valora en este sistema, por la capacidad de producir y consumir que tenemos como individuos, y no por el simple hecho de ser una persona humana.
Necesitamos casi tres Españas para mantener nuestras necesidades de consumo y si el resto de seres humanos vivieran con el mismo modelo como el que vivimos hoy en España, necesitaríamos 2,1 planetas Tierra para sostener este sistema.




Esto no significa que a partir de mañana no tengamos alimentos, agua, energía o materias primas disponibles, significa que, a partir de mañana dichos recursos los estaremos tomando “prestados” de los recursos que necesitarán las futuras generaciones de nuestra especie para sobrevivir.

Aparte del egoísmo implícito que supone esta situación a nivel moral, el colapso civilizatorio que prepara este escenario, es contrario a lo que cualquier especie tiene firmemente anclado en su carga genética: reproducirse procurando los recursos necesarios a sus descendientes para poder perpetuar su especie.

Estamos inmersos en una profunda crisis que es económica, política, social y ambiental. En suma una crisis sistémica y civilizatoria que amenaza  nuestra supervivencia directamente y  choca contra los límites del planeta, debido a  la quiebra del crecimiento infinito como modelo a perpetuar.


Nuestros gobiernos renuncian a las políticas medioambientales, como si la naturaleza no fuese el sustento de la economía y de la propia vida.

Renuncian a hacer frente al cambio climático y la desertización,  parando en seco la transición hacia las energías renovables.

Gobiernos que no han tomado lecciones de los errores del pasado y siguen profundizando la agresión al paisaje y el territorio, continuando inversiones en grandes infraestructuras para el automóvil, trenes de alta velocidad, manteniendo vigentes los planes urbanísticos desarrollistas que multiplican el suelo ya urbanizado, y poniendo en marcha la legalización y consolidación del fenómeno de urbanización ilegal que ha dejado crecer sin control en las costas españolas.

Gobiernos que no hacen nada para revitalizar los ríos que estamos dejando morir.

Gobiernos que no hacen nada efectivo para detener la erosión y contaminación de nues­tros suelos fértiles y nuestros acuíferos; que no hace nada por disminuir la pérdida de calidad de nuestro aire, la contaminación acústica, lumínica y electromagnética. 

Gobiernos que no frenan, sino todo lo contrario, la plantación en nuestros suelos de alimentos modificados genéticamente, convirtiendo a España en un laboratorio de las empresas multinacionales dedicadas a dicho negocio como Monsanto, Syngenta o Bayer.

Gobiernos, que como el andaluz, quieren volver a aplicar la extracción de gas por métodos de inyección de líquidos contaminantes en el subsuelo,(Fracking), en vez de prohibirlos por y para siempre.

Así las cosas. La Tierra no entiende de apuestas de casino ni de regateos de comerciantes avezados.

                                         
                            ¿Actuamos? ¿O esperamos al colapso? 
                               Cuidemos el lugar dónde vivimos.
     
COMO NO HAY PLANETA ALTERNATIVO,DEBEMOS BUSCAR MODELOS ALTERNATIVOS, Y LA ECOLOGÍA POLÍTICA LO PROPONE Y EQUO LO DEFIENDE EN LAS INSTITUCIONES Y EN LA CALLE

jueves, 19 de julio de 2018

Playas o casas, ¿Qué queremos salvar antes del naufragio?

Hoy he realizado esta intervención en el pleno del Ayuntamiento de Rota, que por su interés como documento en el futuro, me atrevo a colgar en esta entrada de este sencillo blog personal.

Hace justo un año EQUO Rota Verdes emitía el siguiente comunicado:
“Tras el inicio de las obras de dragado para la regeneración de la playa de la Ballena que el Gobierno central está acometiendo, desde Equo Rota Verdes consideramos que es una actuación en la que se invierte mucho dinero, alrededor de 2,5 millones que además de no poner solución al problema real de regresión del litoral, conlleva mucho esfuerzo económico y energético que se esfumará con el primer temporal que llegue a nuestra costa”. +ínfo aquí
No, no es un ejercicio de adivinos avanzados, es una lectura de los informes científicos que nos dicen que los temporales serán cada vez más virulentos y con una mayor periodicidad.
Desgraciadamente meses después se esfumaron los 2,5 millones, la arena, y el esfuerzo económico que aportaron todos los españoles con sus impuestos. +Info aquí
Evidentemente dragar el fondo oceánico para aportar arena a la playa no es la solución, es una tirita muy cara para un enfermo diagnosticado de una grave enfermedad conocida como Cambio Climático.
Pero es que además de ser cara e inútil, esta tirita destruye el ecosistema marino, empeora por tanto las condiciones naturales de la playa, y apaga el fuego con más gasolina, la que convierten en emisiones de CO2, que es la causa principal de la enfermedad, la maquinaria necesaria para llevar a cabo el aporte de arena.
Se entiende que el equipo de gobierno solicitase de manera urgente a los organismos competentes las reparaciones de los desperfectos causados, no así el nuevo aporte de arena a la playa.
Y sin duda echo en falta la solicitud de los estudios que puedan de manera urgente, dar los datos para iniciar actuaciones que realmente minimicen los daños, que aún serán más graves en el futuro.
Hay que conocer los cambios en las corrientes producidos por espigones y puertos y saber la manera natural que tiene el mar de mover los bancos de arena, para convertir en aliadas dichas construcciones que pudiesen incluso acometerse para mejorar el aporte natural de arena a las playas.
Hay que preguntar y preguntarse, el motivo por el que las cuencas fluviales ya no aportan arena a las costas con la misma intensidad, y estudiar el impacto de regadíos para agricultura y ganadería intensivas en dicha falta de aporte arenero, porque la gestión hídrica quizás resulte un factor a tener en cuenta, y los miles de pozos ilegales que colmatan las capas freáticas no ayudan.
Y sobre todo hay que empezar a abrir el debate sobre si queremos tener unas playas en perfecto estado o defender las propiedades privadas, es decir campos y casas de la gente.
Porque volviendo a los informes, ni lo dice EQUO ni los ecologistas radicales, es el instituto metereológico americano, quien en sus mapas de predicción sitúa a Rota bajo las aguas del Atlántico en 2050.
Y para evitar lo uno y lo otro, es decir seguir teniendo playas y gente que las pueda disfrutar, hacen falta quizás, tiritas mucho más caras que las de un simple dragado.
Hay que empezar desde el liderazgo político a decir a la gente lo que está ocurriendo, no ponernos la venda en los ojos, ni actuar con paños calientes, hay que iniciar la transición necesaria en muchos ámbitos para conseguir detener o ralentizar la subida del mar, y hay que llamar a todas las puertas y solicitar la misma ayuda urgente que se hizo tras el temporal, porque quizás el siguiente, o el siguiente, o el siguiente, no se limite a dejar con menos arena las playas.
Confío, quizás demasiado, que el acertado ministerio de transición ecológica creado por el gobierno de Pedro Sánchez, ayude en estos menesteres, y seguro que la figura de Teresa Ribera, escucharía atentamente este relato que hoy expongo.
Seamos pues valientes y lideremos tanto la transición urgente y necesaria para minimizar los impactos del cambio climático, como las actuaciones necesarias para defender a las personas.
Porque no hay planeta B a donde ir, ni tampoco habrá una Rota B donde vivir, si esta yace bajo las aguas del mar dentro de tres décadas.

Mateo Quirós interviene en el pleno de Rota (Cádiz)

miércoles, 21 de febrero de 2018

Bono Social Eléctrico, ¿truco o trato?

Con la entrada en vigor en octubre de 2017 del Real Decreto 897/2017 cambian los requisitos para tener derecho al Bono Social eléctrico.
No voy a pararme en reflexionar por los requisitos anteriores, que pueden distraer al lector, simplemente indicar que el derecho a percibir el anterior bono social según la potencia contratada en la vivienda (inferior a 3Kw), era injusto socialmente, ya que muchos beneficiarios de la ayuda la disfrutaban en segundas viviendas (aunque debía constar ser la vivienda habitual) en las que contrataban poca potencia, la justa para residir en meses que no requieren de calefacción, apoyados en el gas para agua caliente sanitaria.

Entonces, ¿el nuevo Bono Social es justo?

Vamos a desgranar las opciones.

En primer lugar para tener derecho al Bono Social tienes que estar en el mercado regulado en la tarifa PVPC (Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor), es decir, que si por algún motivo cambiaste a comercializadora en el mercado libre, debes primero regresar a las comercializadoras de referencia, sí, las del Oligopolio Eléctrico que son quienes legislan en realidad, para sus propios intereses:



Empezamos a vislumbrar que no es tan justo, ya que para acceder a los descuentos, sólo puedes elegir 5 comercializadoras de los cientos que existen.

En segundo lugar, para tener derecho al Bono Social debes ser titular del contrato en tu vivienda habitual, y una potencia contratada menor de 10 Kw.

En tercer lugar, se mantiene el descuento sólo en la parte variable de la factura, es decir, en el consumo eléctrico, dejando fuera del descuento la parte fija de la factura, es decir, el abono de la potencia contratada. Teniendo en cuenta que este último parámetro ha sufrido considerables subidas en los últimos años, supone de facto que aproximadamente el 60% de la factura (dependiendo del consumo puede ser incluso mayor el porcentaje, sobre todo y paradójicamente, en familias que ahorren energía y tengan consumos bajos) no entra en los descuentos del Bono Social. 
Por tanto, se puede decir claramente que el nuevo Bono Social no es justo medioambientalmente, porque no tiene en cuenta el ahorro en el consumo ni la eficiencia energética. 

En cuarto lugar, se establecen tres categorías de clientes para el cálculo del Bono Social:
 cliente vulnerable, vulnerable severo y vulnerable severo en riesgo de exclusión social.

En todos los casos el nuevo Bono Social establece novedades con respecto al anterior; la primera, tiene en cuenta el nivel de rentas de la unidad familiar para establecer la categoría del cliente que lo solicita, en segundo también tiene en cuenta la composición de dicha unidad familiar, si es una persona que vive sola, en pareja, pareja con hijos, familia numerosa, pensionista del Sistema de la Seguridad Social, e incluso tiene en cuenta circunstancias especiales que aumenten la vulnerabilidad, como son, discapacidad mayor o igual al 33%, ser víctima de violencia de género o ser víctima de terrorismo.

Estas premisas entran dentro de la justicia social que se le supone a un bono con dicha característica principal, y resulta mejor parámetro ponderador que el simple hecho de la potencia contratada en la vivienda, pero tiene sus contrapartidas.

La primera, el papeleo a todas luces excesivo para realizar la solicitud.
El trasiego por las administraciones de justicia, hacienda, ayuntamiento, servicios sociales locales o autonómicos, seguridad social, se convierte en un "vía crucis" obligado para la persona que quiera solicitar el Bono Social.

La segunda, el Bono Social contempla límites de consumo, a partir de los cuales no se obtiene ningún descuento, tanto en el cliente vulnerable, como en el vulnerable severo, teniendo ambas categorías profundas diferencias en el nivel de rentas.
Tampoco ayuda a la justicia social que se le supone, aún teniendo en cuenta la unidad familiar para el cálculo del consumo máximo bonificado, porque excluye otros tipos de energía que un cliente pueda tener en su hogar, gas para cocinar o producir agua caliente sanitaria, chimenea de biomasa o pellets...

Esto profundiza la desigualdad del Bono Social eléctrico, dado que el consumo no es el mismo, si la cocina, calefacción y el agua caliente sanitaria funcionan por ejemplo con gas, que tener todos los sistemas de consumo eléctricos, dándose el caso que una familia no supere los consumos bonificados, y otra los supere claramente, en función de las diferentes energías que llegan a su hogar.

Además, al no existir ningún bono social para esos otros tipos de energía consumibles en un hogar, puede ocurrir el escenario en el que las familias opten por la electricidad como único recurso energético en su hogar, sin tener la instalación correctamente preparada, e incluso en este caso, teniendo que subir la potencia contratada en la vivienda, que como ya he indicado, es la parte fija de la factura que no entra en el descuento del Bono Social, y además en porcentaje, es la parte más cara que pagamos.

A continuación unos cuadros resumen de las diferentes clases de clientes, según nivel de rentas, unidad familiar, situaciones especiales, porcentaje de descuentos y máximo consumo bonificado en cada caso.

       CLIENTE VULNERABLE


                                                         CLIENTE VULNERABLE SEVERO


Y finalmente los clientes vulnerables severos en riesgo de exclusión social, que son aquellos clientes vulnerables severos que están siendo atendidos por los servicios sociales de una Administración autonómica o local que financie al menos el 50% del importe de su factura. Estos clientes no sufrirán cortes de luz por impago de facturas y obtendrán un 40% de descuento sin límite máximo de consumo bonificado.


Así que ya sabes, para solicitar el nuevo Bono Social debes tener contratada la tarifa PVPC, en una de las cinco comercializadoras de referencia, recorrer varias administraciones que certifiquen toda tu situación económica, familiar, social, rellenar el impreso de tu comercializadora y enviarlo por fax, correo postal, en las oficinas, por correo electrónico o a través de la web, para obtener el descuento del 25 o 40 %, sólo en la parte variable de tu factura, y por los consumos máximos que establezca tu categoría de unidad familiar.

Si finalmente eres considerado consumidor vulnerable, debes saber que el 25% de los primeros 100 Kw al mes consumidos, máximo consumo bonificable si vives sólo o con pareja sin hijos, es el descuento que te van a aplicar, 25 X 0,125 euros el Kw (precios medios de febrero 2018 en la tarifa PVPC sin discriminación horaria), o sea 3,13 euros de descuento mensual (+ impuestos).

Y el Bono Social debes renovarlo, cumpliendo todo este proceso, cada dos años...










lunes, 17 de julio de 2017

La era del plástico

Cada hora de cada día de cada año, producimos más y más kilogramos de plástico.
Sólo en los últimos diez años hemos producido más que en todo el siglo XX.
Y la mitad de los productos y envases de plástico que utilizamos sólo se utilizan una vez antes de tirarlos a la basura.
Y cuando llega allí, si crees que  se recicla estás equivocado, ya que sólo reciclamos el 10% del plástico que tiramos, y este en su mayor parte,  se incinera para “valorizar” los vertederos.

Palabra hermosa, “valorizar”, que oculta en la realidad un ingreso extra para las empresas que se encargan de distribuir tu plástico, generando energía eléctrica que cobran, por usar tu residuo plástico como combustible en sus hornos, contaminando el aire.

Gran parte del desperdicio que tiramos son bolsas de plástico.

¡El mundo consume más de un millón de bolsas por minuto!


Se calcula que un ciudadano medio consume unas 500 bolsas de plástico al año, así que ya deberías ir pensando en tu respuesta cuando en tiendas y grandes superficies te pregunten, ¿Quiere usted una bolsita?...la mía es un NO rotundo.

Si te ha fastidiado conocer que tu labor cívica llevando al contenedor amarillo tus residuos plásticos, es aprovechada por las empresas para sacar beneficio (sí , el que tu pierdes pagando el plástico,y tu trabajo separando en cubo aparte y llevándolo a su contenedor) , aún te interesa seguir leyendo la sanción que vas a pagar porque tu gobierno no hace los deberes.

Según dice la Comisión Europea, debemos adoptar la normativa de la UE sobre las bolsas de plástico ligeras e insta a España a que complete la incorporación de la legislación de la UE en materia de residuos en su legislación nacional.

En vista de la lucha contra la contaminación y el despilfarro de recursos, los Gobiernos de la UE tenían hasta el 27 de noviembre de 2016 para adoptar medidas a fin de reducir el consumo de bolsas de plástico ligeras, tal como exige la Directiva sobre bolsas de plástico [Directiva (UE) 2015/720].

Los Estados miembros deben garantizar que, hasta finales de 2019, el consumo de ese tipo de bolsas por persona y año no exceda de noventa. Antes de finales de 2025, ese número debe reducirse a no más de cuarenta bolsas por persona. (Recuerdo el dato del principio: actualmente usamos unas 500 bolsas por persona y año)

Ambas opciones pueden conseguirse mediante medidas obligatorias o bien mediante acuerdos con los sectores económicos. También es posible prohibir las bolsas siempre y cuando dichas prohibiciones no excedan de los límites establecidos por la Directiva con el fin de preservar la libre circulación de mercancías dentro del mercado único europeo.

La Comisión ha verificado que España ha incumplido la obligación de transposición de la presente Directiva a su ordenamiento jurídico y ahora disponemos de dos meses para cumplir las obligaciones o de lo contrario, la Comisión puede llevarnos ante el TSJUE (Tribunal Superior de Justicia Europeo).

Y si solo fuesen las bolsas de plástico…pero no, también tiramos a la basura en nuestro Planeta 35 mil millones de botellas de plástico al año.

¡Alrededor de 1.500 botellas de plástico por segundo!

El plástico constituye aproximadamente el 90 por ciento de toda la basura que flota en el océano, donde unas 46.000 piezas de plástico flotan por kilómetro cuadrado, suficientes para cubrir el 40 % de la superficie de los océanos.

Hace 25 años que llegué a Rota, villa del litoral costero atlántico gaditano, y en mis paseos por la playa, podía observar algún residuo plástico que otro cada centenar de metros.

Ahora es imposible dar un paso por sus 17 kilómetros de playa sin atisbar en cada instante restos de todo tipo, tamaño y color.

El 44% de las Aves Marinas y el 22% de los cetáceos hallados muertos en las playas presentan trozos de plástico en sus aparatos digestivos. Este hecho también afecta a todas las especies de tortugas marinas y a algunos peces.

Y todo ello, se traslada en la cadena alimenticia hasta la especie que observa desde lo alto de la pirámide, el ser humano.

¡Comemos el plástico que producimos!


Además de la famosa isla de plástico en el vórtice del Pacífico Norte, existen grandes extensiones de basura en el Atlántico Norte y Sur; en el Pacífico Sur y en el Océano Índico. 

Andrés Cózar, uno de los científicos de la Universidad de Cádiz que han estudiado in situ este asunto, comenta que "el análisis de esas acumulaciones demuestra que se trata de cosas del día a día: productos de embalaje, botellas...que están compuestos de polietileno o propileno, y flotan avisando que "lo que nosotros vemos es una proporción pequeña de lo que entra en el mar porque no es nada sencillo de analizar el fondo marino ni lo que termina en los estómagos de la fauna marina".

"Todo lo que vemos ahora en las aguas, sin contar con lo que no podemos detectar, es producto de únicamente unos 50 años de uso, muy poco tiempo".

La única manera de poner fin a esta locura es

1.- buscar alternativas a los artículos que se venden en envases de plástico.

Cada trozo de plástico sin reciclar es un desperdicio de energía, de recursos económicos y se convierte en candidato a engrosar las balsas de residuos que se forman en los centros de los océanos

2.- reforzar positivamente a quienes reciclan, pagando por envase retornado a la ciudadanía, de manera directa o con descuentos en el impuesto de basuras municipal

3.- no dejar en manos de empresas privadas cuyo objetivo es el beneficio económico, los servicios públicos. Ecoembes se está forrando a costa del esfuerzo de las personas, en connivencia con los ayuntamientos que contratan sus servicios, externalizando la recogida de basura y reciclaje.

4.- reforzar institucionalmente el concepto de economía circular, donde el concepto residuo se cambie por materia prima aprovechable, como la naturaleza lleva realizando el ciclo de manera natural durante millones de años.

5.- publicitar y educar en el concepto de las 4 R a toda la población, Reducir el consumo, Reutilizar los productos, Repararlos cuando se estropeen y Reciclarlos al final de su vida útil.

En España 655.000 toneladas de residuos plásticos se pierden cada año y para 2025, el objetivo marcado por la Unión Europea es que se recupere el 60% y que haya cero residuos reciclables en vertederos.
Tenemos un camino largo por recorrer porque si seguimos a este ritmo, en dicho año 2025 se producirán unos seis millones de toneladas de residuos al día en todo el mundo, inasumible para el Planeta y las especies que lo habitan, incluido el ser humano.

 

 

 



jueves, 27 de abril de 2017

1º mayo 2017 Reclamando empleo digno y sostenible

Este 1º de mayo reivindicamos el derecho a un salario digno, a unas condiciones laborales estables, a unos contratos que cumplan los convenios, en definitiva reivindicamos el derecho al trabajo y a una vida digna.


 Pero, ¿qué tipo de trabajo?

El crecimiento, dogma de fe del sistema económico actual, dicta cual sentencia que nuestra economía tiene que crecer para que crezca la tarta económica y la tarta de recursos materiales, para su reparto entre empresa y trabajadores, sea a través del mercado privado o del Estado.

Mientras esa tarta crezca, aumentará el empleo, aumentará la producción y por una parte el empresario tendrá garantizado una parte creciente del pastel para sus beneficios, y las personas trabajadoras tendrán garantizados sus empleos.

Pero…si la tarta se contamina, uno de sus ingredientes básicos empieza a faltar, la energía para calentar el horno donde cocinamos se agota o se encarece, y algunas personas se quieren comer trozos cada vez más grandes, ¿Qué ocurre con la tarta?

Y si el molde tiene límites, ¿Cómo va a crecer más la tarta para mantener beneficios para todas?

Pues cuando ocurre todo eso, y es lo que está ocurriendo, el dogma del crecimiento infinito se acaba y la realidad es muy dura.

Hoy en día asistimos a un socialismo de Estado para los más ricos, donde ciertas dosis (o grandes dosis) de corrupción, destinan fondos públicos a rescatar bancos, autopistas, constructoras, energéticas..., y por otra parte existe un capitalismo salvaje para los más pobres, quienes cada vez acaparan menos rentas del capital y tienen menor capacidad de ahorro, lo que convierte a este mundo en un lugar cada vez más inseguro, bélico e insostenible, como resultado de las luchas por los recursos básicos para subsistir. 

En tiempos de "vacas flacas" como el actual, la economía del crecimiento nos conduce al colapso social, al aumento de las tasas de paro, de pobreza y desigualdad inasumibles, que generan miseria y por tanto violencia.

En tiempos de "vacas gordas" nos lleva directamente al colapso ecológico y pérdida de biodiversidad, incompatibles con la ecodependencia que tenemos los seres humanos, como un ser vivo más de una gran cadena de vida en el Planeta.

Es una sucesión de crisis: energética, climática, social, alimentaria, política, de valores.

Vivimos en un sistema depredador de personas y recursos, y por tanto asistimos como espectadores a una decadencia estructural y progresiva de la sociedad del crecimiento, con un único final, el colapso civilizatorio. 

Por ello debemos preguntarnos por qué y para qué vivimos, y sobre todo, cómo conseguir que el círculo producción, consumo, trabajo, tiene que tener en cuenta la capacidad del Planeta para ofrecer recursos justos y limitados, así como gestionar los residuos que produce nuestra actividad, para no envenenar los ingredientes de la tarta que nos alimentará.

Repartir los trabajos en igualdad, entre todos y todas.
Redistribuir las riquezas, instaurando una renta básica universal y una renta máxima.
Redistribuir la tierra y los recursos naturales en base a la justicia social y ambiental.
Reutilizar, reparar, reciclar, como método para reconvertir nuestros residuos en recursos.
Reconvertir el modelo productivo hacia uno sostenible a través de empleos verdes y dignos.
Relocalizar la economía en circuitos cortos de consumo y producción que sean más eficientes energéticamente...
...y sobre todo, borrando de nuestras mentes la lógica del crecimiento,será posible prosperar sin crecer, y vivir mejor con menos.