INDIGNADO ACTIVISTA, REBELDE SOLAR Y RADICALMENTE DEMOCRÁTICO

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sábado, 18 de julio de 2020

DESINFECTAR, EN CIERTOS CASOS ES DESTRUIR


(Artículo publicado en La Voz del Sur el 4 de junio de 2020)

A continuación difundo en mi blog un artículo que junto a otros muchos, además de notas de prensa publicadas por colectivos ecologistas, ha logrado al menos hasta ahora, que la desinfección prevista en la zona litoral, no se haya producido, o al menos, no tengo noticias de ello.

DESINFECTAR, EN CIERTOS CASOS ES DESTRUIR

El próximo lunes día 8 de junio, quizás la deseada fase 3 se convierta en realidad en Andalucía, al menos en seis de sus provincias parece casi seguro, y con dicha fase en la desescalada, los desplazamientos desde el interior hacia la costa, entre provincias, e incluso quizás entre autonomías limítrofes que pasen a la vez a la misma fase, aumenten considerablemente, aunque seguramente no llegue a cifras de pasados ejercicios.

Ya se puede hacer uso de las playas para el paseo, baño y esparcimiento, cuestión que tanto tiempo llevan esperando tantas personas que no viven en las localidades del litoral andaluz.

Por tanto resulta imprescindible realizar un repaso de lo que diferentes organismos han ido comentando en sus informes, y adecuar el uso de las playas para mantener la salud y seguridad de las personas en su uso, a la vez que preservar el ecosistema y medio ambiente marino, porque a veces se nos olvida que el litoral es un ente vivo, no un decorado ni un parque temático al que podemos poner alfombras, remover cimientos, y darle una mano de pintura si se desconcha.

En primer lugar es palmario que deberán respetarse las medidas de seguridad e higiene establecidas por las autoridades sanitarias para la prevención del COVID-19, en particular las relativas al mantenimiento de una distancia mínima de seguridad de al menos cuatro metros entre los usuarios, mantener dentro de dicho perímetro de seguridad todos los objetos personales y toallas, evitando el contacto con el resto de usuarios, aumentar la periodicidad de limpieza e higiene del mobiliario público y aseos, y todo el resto de medidas anunciadas.

Hasta aquí todo dentro la desescalada hacia la “nueva normalidad”, pero el 18 de mayo la Junta de Andalucía va un paso más allá y encomienda a los Ayuntamientos a través del Decreto-ley 13/2020, que desinfecten a diario los arenales playeros del litoral.

Parece, dada la redacción del Decreto-Ley, que los responsables políticos andaluces no han tenido a bien leer el informe de la OMS (Organización Mundial de la Salud), en el que explicaban que 

“no se recomienda el rociado o la fumigación de espacios exteriores, como calles o mercados, para matar al virus causante de la COVID-19 u otros patógenos, pues la acción del desinfectante se ve anulada por la suciedad, y ni siquiera en ausencia de materias orgánicas, es poco probable que el rociado químico cubra correctamente todas las superficies durante el tiempo de contacto necesario para desactivar a los agentes patógenos”.

Y añade la OMS que dicha desinfección puede afectar a la salud:

“Además, las calles y las veredas no están consideradas reservorios de infección de la COVID-19, rociar desinfectante incluso en el exterior, puede ser peligroso para la salud humana”.

Por tanto si la desinfección fumigando espacios urbanos, no es efectiva contra el virus, y además puede ser perjudicial para la salud humana, peor aún será desinfectar el litoral, al afectar muy seriamente a toda la biodiversidad que contiene.

Y más aún, leyendo el informe del CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas) de 5 de mayo sobre la transmisión del SARS-CoV-2 en playas y piscinas, quedan claras tres cuestiones, la mínima posibilidad de contagio del virus a través del agua del mar o la arena de la playa, la recomendación de no desinfectar los suelos de espacios naturales, y por el contrario, la preocupación de este organismo por la transmisión del virus a través de las aguas fecales.

El resumen y recomendaciones del informe del CSIC aclara que:

1.- La principal vía de transmisión del SARS-CoV-2 en playas, ríos, lagos y piscinas es a través de secreciones respiratorias que se generan con la tos y los estornudos y el contacto de persona a persona, por lo que deben mantenerse las recomendaciones generales relativas a cualquier otro lugar.

2.-Aunque actualmente no existen datos de la persistencia del SARS-CoV-2 en agua de mar, el efecto de dilución, así como la presencia de sal, son factores que probablemente contribuyan a una disminución de la carga viral y a su inactivación por analogía a lo que sucede con virus similares.

3.-Aunque no existen estudios sobre la prevalencia de virus en la arena presente en playas o riberas, la acción conjunta de la sal del agua de mar, la radiación ultravioleta solar y la alta temperatura que puede alcanzar la arena, son favorables para la inactivación de los agentes patógenos.

4.-No es recomendable la desinfección de los suelos de espacios naturales con los procedimientos habituales para espacios públicos urbanos.

5.-Las playas y riberas pueden ser infectadas por las masas de agua contiguas (mar, río, etc.) en las que se han vertidos aguas fecales. La probabilidad de que arenas o tierras infectadas alcancen las manos y posteriormente boca, nariz u ojos de algún bañista es baja pero no inexistente.


Atendiendo a los informes científicos es palmario que la desinfección de los arenales propuestos por la Junta de Andalucía es inútil frente al Covid19, es dañino para el ecosistema y su biodiversidad, e incluso puede resultar peligroso para la salud de las personas por tanto la normalidad sería no proceder a la desinfección del litoral como encomienda la Junta de Andalucía, y sin embargo, procedería precintar las zonas de efluentes de aguas fecales/pluviales, de las que desgraciada e ilegalmente aún tenemos muchas por toda la costa andaluza, y prohibir la estancia en la superficie de la lámina de arena que haya sido expuesta a dichas aguas a través de los efluentes, ya sean ríos, arroyos, riachuelos o aliviaderos.

Aunque seguramente nunca se realice dicha acción recomendada, porque algunas de las playas con vertidos, incluso tienen concedidas banderas azules, Q de calidad, y certificados AENOR, por lo que dicho precinto significaría aceptar desde las diferentes administraciones, que se incumplen las leyes, además de poner en entredicho las fórmulas concesión de tales estandartes.

Ni siquiera la pandemia ha sido capaz de poner a la altura a nuestra clase política, para que la toma de decisiones sea siempre por el bien común, del entorno y pensando en las futuras generaciones que pisarán esta tierra.




jueves, 2 de abril de 2020

¿Realmente estamos ante una emergencia climática?


(Publicado en La Voz del Sur el 26 septiembre 2019)

Esta semana, el viernes 27 de septiembre, el mundo globalizado se enfrenta a una jornada histórica, la que representa la convocatoria de huelga a nivel mundial por el clima.

¿Huelga por el clima?

He vivido en mis 53 años huelgas por la mejora salarial, mejoras en los horarios laborales, por las condiciones de seguridad en el puesto de trabajo, por el mantenimiento del empleo, para mejorar la salud de las trabajadoras en sus centros, impulsadas por un sector o sindicato en concreto o mejoras impulsadas por todos, pero, ¿por el clima?

Informes científicos nos alertan de las graves consecuencias del cambio climático en nuestras vidas, presentes y futuras.

Temporales cada vez más virulentos y con una periodicidad mayor, incendios extremos avivados por velocidades cada vez mayores del régimen de vientos, sequedad desértica en muchas zonas, incluida nuestra Andalucía, olas de calor que matan personas, subida del nivel del mar que inunda ciudades y comarcas enteras, cual Atlántidas del presente.

Informes económicos nos alertan de la pérdida de empleos por estas causas, agricultores y ganaderos arruinados, cosechas enteras perdidas, propiedades privadas y públicas engullidas por los océanos, bajadas masivas en el PIB, enormes gastos públicos para contrarrestar sus efectos, aún mayores si ponemos en marcha la maquinaria y herramientas demasiado tarde.

E informes sociales nos hablan de los enormes flujos migratorios desde las zonas costeras hacia el interior, la lucha por el vital recurso del agua entre las personas y las guerras por ella entre los estados, pérdida de vidas ante temperaturas más altas e incapacidad de protegernos ante enfermedades ahora circunscritas a ciertas regiones del planeta, que se globalizarán.

Todos estos informes provienen de instituciones que poco pueden ser acusadas de ecologistas radicales, el panel intergubernamental para el cambio climático de la ONU, la más alta institución mundial para los refugiados ACNUR, además de numerosas universidades americanas y europeas que envían periódicamente sus estudios a los gobiernos de ambos lados del Atlántico.

Llegados aquí, si estamos o no viviendo una emergencia climática es decisión del lector, lo que es evidente es que debemos ser responsables, y aconsejados por todos estos informes, actuar de manera inmediata para protegernos a nosotras mismas, aunque se puedan tener dudas razonables.

¿Quién, cuando se le detecta una posible enfermedad grave, entiende que el informe médico es erróneo y hace caso omiso?
¿Acaso si te informan que el piso de arriba del edificio en el que vives está en llamas, te vas a dormir a tu cama?

Actuar con responsabilidad y de manera urgente, además implica mejorar la vida de las personas, porque una de las primeras medidas a adoptar sería aprovechar nuestros recursos energéticos, limpios, baratos y renovables, en una transición energética, que apueste por la eficiencia para bajar la demanda de consumo, cerrando las centrales de carbón en 2025, continuar el cierre de las nucleares hasta 2030, año en que la producción debería ser 100% renovable, distribuida en manos de cientos de miles de personas que autoconsuman su propia energía, y comercializada por los municipios además de por las empresas. Todo ello tendría un millonario impacto favorable, ¿se imaginan si dejamos de tener que gastar la mayor parte de los 50.000 millones de euros públicos en importaciones de gas y petróleo cada año? Recursos económicos suficientes para financiar esta transición. Por no hablar de la mejora de nuestra salud al evitar los impactos contaminantes del fuel, carbón, y gas, en el aire que respiramos, la tierra que nos alimenta y el agua que bebemos.

Así mismo el modelo de transporte merece una revolución en línea con la mejora de la salud y el clima, apostando por la reducción del coche con combustible fósil, aumentando los esfuerzos por mejorar frecuencia de paso y abaratar el transporte público, subvencionar el coche eléctrico compartido, fomentar con premios en el salario el uso de bicicleta y a pie para ir al puesto de trabajo, regular de urgencia el uso de Vehículos de Movilidad Personal, aumentar los trenes de cercanía, y volver a impulsar el tren regional en detrimento de la alta velocidad, cara e inamortizable.

Sin duda el modelo agropecuario también debe iniciar una transición, porque somos lo que comemos, y actualmente la Política Agraria Común no defiende el clima, ni a los agricultores o ganaderos, ni defiende una gestión del territorio sostenible, ni cuida de nuestra salud. Apoyar a pequeños agricultores ecológicos, ganadería extensiva y acuicultura, que mejore la calidad de nuestros suelos, la gestión del territorio, la salud de las personas, y reduzca las emisiones, en base a aumentar el consumo local y de productos de temporada, añadiendo valor a los productos, comarcalizando industrias de transformación de alimentos, envasadoras, conserveras, que actualmente brillan por su ausencia en Andalucía, a pesar de nuestra enorme producción agraria, ganadera y pesquera.

martes, 31 de marzo de 2020

Ustedes dormían, nosotros soñábamos.


(Publicado en La Voz del Sur el 12 septiembre 2019)

Agradezco enormemente a La Voz del Sur, el hueco que me ofrece como columnista de opinión, ventana que abro hoy con la ilusión del que inicia un nuevo curso, sin saber cuan tortuoso será el camino, o que retos afrontará en cada recodo.
Como maestro de primaria, recuerdo esas mariposas en el estómago que nunca desaparecen ante el primer día de clase, cuando enfrentas el reto de aprender de tus nuevos alumnos, la misma cantidad de enseñanzas que intentarás inculcar, en un ejercicio educativo complejo y completo, que no siempre se consigue.

Quizás el titular de este primer artículo, resuene en la memoria de algún lector, sobre todo de aquellos que peinen canas y hayan sentido pasión por un deporte, que esta semana vuelve a estar presente en nuestros hogares, bares, charlas y corrillos, como es el Baloncesto y el mundial que se está disputando en China, que vuelve a ofrecernos la satisfacción de las victorias, que nuestra selección siembra cada semana, para volver a recolectar un metal que se ha convertido ya casi en una tradición.

Pero en los setenta no era así, nuestro nivel era mucho más humilde, hasta que una generación de jóvenes irrumpió casi de la nada, y en aquel lejano ya agosto de 1982, consiguió la primera victoria en partido oficial contra Estados Unidos en el mundial de Colombia, un partido que escuchamos por la radio, y leímos en la prensa, dado que la señal de TV simplemente no llegaba.

Y este titular, fue el que en diario As, el periodista Martín Tello, firmó en su crónica de tal hazaña, ya que por aquello del cambio horario, la madrugada era el horario habitual de aquellas batallas baloncestistas que nos engancharon a ese deporte de por vida.

Titular que podría servir en 2019, para explicar la realidad social y ambiental que afrontamos, y la falta de información veraz que aporte conocimiento, para poder siquiera intentar impulsar alternativas que nos den una oportunidad de solventar las diferentes crisis que cercenan los propios pilares de nuestra sociedad.
Muchos dormitan sin saber o sin querer conocer, unos pocos soñamos con hacer realidad las propuestas que cambien el rumbo de nuestra nave evitando el inminente impacto del que somos avisados por los abrumadores datos de informes científicos, y todos somos necesarios para conseguirlo.
Porque cuando tu casa está en llamas, se inunda, o un ser querido enferma, actúas ante dicha Emergencia de manera ágil y eficiente, no te quedas durmiendo.
Y estamos ante una Emergencia Climática, somos la primera generación en saberlo y la última en poder ponerle remedio.

Hoy mismo el diputado de EQUO en el Congreso, Juan López de Uralde ha solicitado que España declare la emergencia climática, como así hemos solicitado en el pleno de Rota, y ha sido aprobada nuestra propuesta por unanimidad en el pleno de Puerto Real.

Iremos desgranando propuestas en próximos artículos, que hagan frente al reto de esta emergencia, que a la vez es una oportunidad para vivir mejor, generando empleos dignos y de futuro, potenciar nuestros recursos naturales renovables y sostenibles, reducir los residuos y convertirlos en recursos, comarcalizar la producción de alimentos y bienes de consumo, mejorar la eficiencia y ahorro energético en la movilidad de personas y productos, cuidar de nuestros suelos, bosques y campos para mejorando su salud mejorar la nuestra, gestionar de manera eficaz el consumo de agua y cuidar de nuestros ríos, playas y zona litoral, todo ello desde las propuestas que la ecología política ya está desarrollando en muchos lugares de Europa.

Porque no hay planeta B, debemos cuidar el que tenemos, nos va la vida en ello.

miércoles, 13 de noviembre de 2019

Después del 10N, reflexiones y valoraciones de un candidato

Tras una corta pero intensa campaña electoral, llega el momento de realizar valoraciones desde varias perspectivas, geográficas, políticas y numéricas.

Iniciando por el ámbito más cercano, el de la localidad donde vivo, Rota, la valoración no puede sino ser positiva, dado que la ecología política sigue avanzando pasito a pasito gracias a la coalición Más País-Equo, y las propuestas que defienden la salud de las personas animales y medio ambiente crecen en apoyos, y ya son la apuesta de 280 personas en la localidad, a las que nuevamente agradezco la confianza depositada en nuestro colectivo verde, son casi el doble de los apoyos obtenidos en las elecciones municipales de Mayo de este año, última cita valorable al concurrir como EQUO, y no en la coalición Unidas Podemos, como en los comicios de abril.

A nivel provincial queda demostrado que los resultados no han sido satisfactorios, quedando lejos del reparto de escaños, aunque 11000 votos para ser la primera vez que Más País-EQUO concurre en la provincia, suponen casi el triple que la primera vez que en EQUO concurrimos a unas elecciones generales, en noviembre de 2011, cuando obtuvimos 4300 votos.

Igualmente extrapolable la valoración a nivel andaluz, donde la coalición verde se sitúa como la primera fuerza más votada que no obtiene representación, algo que ha ocurrido ayer en no pocas de las 18 provincias en las que la papeleta verde estuvo presente, que fue elegida por casi 600000 personas, y que por las paradojas de nuestro sistema electoral, el 51% del apoyo obtenido, no ha servido para la consecución de representación en el Congreso.

Seguramente de haber presentado candidatura en todas las circunscripciones, estaríamos hablando casi un millón de votos, y casi la misma representación obtenida, 3 escaños en total, dos por Madrid y 1 por Valencia, lo que vuelve a dar cuenta del injusto sistema de reparto de escaños que contempla nuestra ley electoral. Véase el ejemplo, con todos mis respetos por el gran trabajo realizado, de Teruel existe, que con menos de 20000 votos obtiene representación.

Además se demuestra a nivel nacional, como hemos advertido en la campaña, que la repetición de elecciones no resolvería las claves del entendimiento de un posible gobierno progresista. Queda constatado que no se puede depositar la esperanza en repetir elecciones para responsabilizar a la gente de lo que la clase política no es capaz de realizar. 

Si bien la caída y subida de unos u otros partidos de ambos bloques en número de escaños, no resuelve la ecuación, es cierto que la ultraderecha sigue avanzando posiciones, con el claro peligro que entrañan las formaciones políticas que apuestan por el miedo, la xenofobia y el odio como manera de entender la sociedad.

Espero que se haya aprendido la lección, y que se haga fuerte entre los partidos progresistas, el concepto de que mejorar la vida de la gente, animales y entorno natural, están siempre por delante de los intereses de las siglas, al menos así parece entreverse con la firma del pacto de gobierno entre PSOE y Unidas Podemos, 48 h después del proceso electoral, tras seis meses sin llegar a acuerdos, lo que demuestra la irresponsabilidad de unos y otros durante el verano de 2019.

Más País-EQUO estará siempre dispuesto a ello como repetimos en campaña, con los tres escaños conseguidos nuestros votos apoyarán que se pueda conseguir un gobierno lo más estable posible, aunque a fecha de hoy, las cuentas no salen en primera votación de la investidura, que requiere 176 votos favorables al candidato.

Quizás en segunda vuelta, que requiere más votos favorables que en contra, la posibilidad de conformar gobierno, tras la obtención del PP en Vizcaya de un diputado más en detrimento del PNV, puede ser la siguiente:

.- El bloque de centroizquierda, PSOE, UP, Más País-EQUO, PNV, PRC, BNG, CC y ¡Teruel Existe! lograrían 169 síes.
.- El bloque conservador, liberal y de extrema derecha, PP, VOX, C,s, NA+, junto a los nacionalistas catalanes JXCAT, vascos de EH-Bildu, y los anticapitalistas de la CUP obtendrían 168 noes.
.-Si los 13 diputados de ERC se abstuvieran como hicieron en julio, Sánchez sería investido presidente con un apretadísimo resultado de 168 noes frente a 169 síes, y 13 abstenciones.
Veremos como se materializan estos números en breve.

Para finalizar, en respuesta a los comentarios de muchas personas del entorno de Unidas Podemos, en cuanto a la división del voto en la izquierda por la libre y legítima concurrencia de la coalición verde a estas elecciones indicar que la candidatura de MásPaís-Equo-Compromís-Cha ha obtenido casi 600.000 votos en las 18 provincias en las que presentaba candidatura.
De un rápido cálculo observando los resultados, se deduce que si Más País-EQUO hubiese sumado sus votos a los de Unidas Podemos, con la salvedad de que es enormemente arriesgado afirmar que todos los votantes que han votado a Más País-EQUO estarían dispuestos a votar a Unidas Podemos, el resultado en las 18 provincias es el siguiente:

En Madrid Podemos obtuvo 6 diputados en abril, y ahora se queda en 5 y Más País aporta 2, mejorando la suma por separado.
En Alicante la suma de ambas formaciones obtendría un escaño más del único obtenido ahora por Unidas Podemos.
En el resto de provincias la suma no aporta escaño extra, aunque en Cádiz, Málaga, Barcelona y Bizkaia queda cerca de obtenerse, en el resto de circunscripciones, Granada, Sevilla, Zaragoza, Las Palmas, Tenerife, Castellón, Valencia, Coruña, Pontevedra, Baleares, Asturias y Murcia, queda lejos.

Es decir, en una de las 18 provincias hubiese habido un mejor resultado conformando una sola papeleta, obteniendo un escaño extra, aunque en otra, Madrid, el resultado mejora la concurrencia por separado, por lo que creo que queda demostrado objetivamente, que entre lo que se escribe y se cuenta, y la realidad, suele haber un enorme océano de demagogia.

En vez de buscar las respuestas en el voto unificado y útil, mejor le vendría a la coalición Unidas Podemos, donde encuentro gran número de compañeras y compañeros muy válidos, honestas y trabajadoras, buscar los motivos de la bajada de votos de su formación en otras costas, y no en las playas de sus adversarios más cercanos, de hecho en las provincias donde Más País-EQUO no presentaba papeleta, puede comprobarse que Unidas Podemos pierde más de un punto porcentual de media, lo que demuestra claramente que la bajada de voto en Unidas Podemos no es achacable a Más País EQUO.

martes, 4 de junio de 2019

Manifiesto EQUO, ocho años después del 4J

Así empezaba el manifiesto de la fundación de EQUO, emitido el 4 de junio de 2011, ese documento que nos (me) enamoró, y me (nos) impulsó a dar el salto activo en la política:

"Vivimos una profunda crisis económica y ecológica, social y política, en el mundo y en España. Es una crisis sistémica y una crisis de valores, que exige iniciar la transición hacia un sistema basado en la sostenibilidad ambiental, la equidad social y la participación política activa".

Sin duda el reencuentro de gran parte de la familia verde en España, era y es, un asunto que transciende la política, va más allá de querer ocupar un espacio huérfano de votantes (tan de moda hoy día), observa y resuelve que "desde los planteamientos de la ecología política, la equidad social, la defensa de los derechos humanos y la regeneración democrática y ética", debemos construir otro modelo de sociedad, que se ajuste a los límites físicos del planeta, estado, región o comarca, en todas sus facetas y quehaceres diarios.

El amparo obtenido un par de años después por los verdes Europeos, designando oficialmente a EQUO como miembro del PVE (Partido Verde Europeo) en España,  daría o así debería ser, un reconocimiento a esta cooperativa política con ese membrete global, como elemento superador de aquellos verdes locales o regionales que en su día firmaron el manifiesto 4J.

Nacido al albur de las movilizaciones de aquel radiante y cálido mayo del 2011, en plena efervescencia del No hay pan para tanto chorizo, o el mantra No nos representan, parecería obvio que el discurso narrativo y propositivo verde, basado en los tres pilares ideológicos que proyectan un cambio radical (porque van directos a solucionar la raíz de los problemas), como son el pacifismo, feminismo y ecologismo, tendrían o así deberían haber tenido, un efecto multiplicador en la esperanza de aquellas miles de almas que poblaban las calles y plazas por toda España.

Porque si algo enamora del manifiesto 4J es la sencillez narrativa y la posibilidad real de cambio, en un momento inigualable para ello, convirtiendo a la justicia social (para las personas del presente) y ambiental (para las personas, animales y naturaleza futuras) en postulados sobre los que construir esa sociedad nueva, "frente a las políticas de los partidos tradicionales, EQUO propone recuperar la política como un instrumento de transformación y gestión pública y colectiva que dé respuesta a las pequeñas necesidades y grandes aspiraciones de las personas y la sociedad para hacer posible la felicidad cotidiana dentro de los límites ecológicos del Planeta."

Felicidad, ser feliz, y además, cotidianamente, es un paradigma que rompe (o debería) con muchas de las premisas que se nos inculcan desde niñxs, en un sistema basado en consumir ferozmente, contaminando y esquilmando los recursos, haciendo infelices a otrxs, tanto en el presente como en el futuro.

Ahí hemos (he) tenido la primera dificultad para que el discurso del manifiesto haga caer las fichas de manera fluida y sencilla, porque ni es fluido ni sencillo explicar e inculcar en otros valores, en otras actitudes, que nadan contracorriente al constante fluir de la engrasada, a base de millones de euros diarios, sociedad del consumo.

Esta era denominada por algunos científicos como Antropoceno, en dudoso honor al ser humano tecnológico, capaz de generar cambios a escala planetaria, dejando atrás la era del Holoceno, da signos evidentes de colapso, y ello por sí mismo no sería sino un acicate para que los postulados verdes tuvieran no sólo presencia en las instituciones, sino de estar cerca de gobiernos locales, autonómicos, estatales e incluso europeos. 

8 años después, las calles y plazas resurgen en griteríos, esta vez de la juventud que clama y reclama acción contra el cambio climático, una de las cuatro enormes crisis que nos acechan, junto a la energética, ecológica y ambiental, y que bajo el imprevisible liderazgo de una adolescente sueca, Greta Thumberg, nos debería dar alas propias, para desde el movimiento verde, rememorando el manifiesto del 4J, refundar EQUO, para junto al resto de la familia verde Europea, que empieza a conseguir relevancia política en muchos países, asumir el reto y a la vez el compromiso, que adquirimos todas las que nos enrolamos en esta nave hace ya 8 años, apostar firmemente por la transformación ecológica, social, ética y democrática de la sociedad, porque algo hemos tenido siempre claro, es "tiempo de acción y no sólo de palabras".

miércoles, 1 de agosto de 2018

1 de agosto 2018: La humanidad ha gastado todos los recursos naturales que la Tierra puede reponer en un año

Me cuesta repetir posts en mi blog, pero hoy me toca realizar dicho ejercicio, al conocer la noticia que refleja el titular.



La huella ecológica es un indicador del impacto ambiental generado por la demanda humana que se hace de los recursos existentes en los ecosistemas del planeta, relacionándola con la capacidad ecológica de la Tierra de regenerar sus recursos.

En el año de mi nacimiento 1966, la humanidad consumía alrededor de sólo 2 tercios de los recursos naturales disponibles en todo el Planeta. 

El año 1986 fue el último año de equilibrio entre lo que consumimos y dicha regeneración propia.

En 1995 el 21 de noviembre fue la fecha en la que terminamos con todos los recursos.

En el año 2000 consumimos los recursos disponibles el día 1 de octubre.

En 2014 ya los consumimos el 19 de agosto. 

Y este año 2018, hoy 1 de agosto, la humanidad, sobre todo las personas que vivimos en las zonas más ricas del Planeta, hemos gastado todos los recursos naturales que la Tierra puede reponer en un año. 

De aquí a final de año, viviremos a expensas de las generaciones futuras, endeudándolas sin derecho alguno.



Debe ser que no ha interesado mucho saber el precio de una ave, un reptil, una retama o un mamífero, es más, me atrevería a decir, vistos estos datos, que la vida humana se valora en este sistema, por la capacidad de producir y consumir que tenemos como individuos, y no por el simple hecho de ser una persona humana.
Necesitamos casi tres Españas para mantener nuestras necesidades de consumo y si el resto de seres humanos vivieran con el mismo modelo como el que vivimos hoy en España, necesitaríamos 2,1 planetas Tierra para sostener este sistema.




Esto no significa que a partir de mañana no tengamos alimentos, agua, energía o materias primas disponibles, significa que, a partir de mañana dichos recursos los estaremos tomando “prestados” de los recursos que necesitarán las futuras generaciones de nuestra especie para sobrevivir.

Aparte del egoísmo implícito que supone esta situación a nivel moral, el colapso civilizatorio que prepara este escenario, es contrario a lo que cualquier especie tiene firmemente anclado en su carga genética: reproducirse procurando los recursos necesarios a sus descendientes para poder perpetuar su especie.

Estamos inmersos en una profunda crisis que es económica, política, social y ambiental. En suma una crisis sistémica y civilizatoria que amenaza  nuestra supervivencia directamente y  choca contra los límites del planeta, debido a  la quiebra del crecimiento infinito como modelo a perpetuar.


Nuestros gobiernos renuncian a las políticas medioambientales, como si la naturaleza no fuese el sustento de la economía y de la propia vida.

Renuncian a hacer frente al cambio climático y la desertización,  parando en seco la transición hacia las energías renovables.

Gobiernos que no han tomado lecciones de los errores del pasado y siguen profundizando la agresión al paisaje y el territorio, continuando inversiones en grandes infraestructuras para el automóvil, trenes de alta velocidad, manteniendo vigentes los planes urbanísticos desarrollistas que multiplican el suelo ya urbanizado, y poniendo en marcha la legalización y consolidación del fenómeno de urbanización ilegal que ha dejado crecer sin control en las costas españolas.

Gobiernos que no hacen nada para revitalizar los ríos que estamos dejando morir.

Gobiernos que no hacen nada efectivo para detener la erosión y contaminación de nues­tros suelos fértiles y nuestros acuíferos; que no hace nada por disminuir la pérdida de calidad de nuestro aire, la contaminación acústica, lumínica y electromagnética. 

Gobiernos que no frenan, sino todo lo contrario, la plantación en nuestros suelos de alimentos modificados genéticamente, convirtiendo a España en un laboratorio de las empresas multinacionales dedicadas a dicho negocio como Monsanto, Syngenta o Bayer.

Gobiernos, que como el andaluz, quieren volver a aplicar la extracción de gas por métodos de inyección de líquidos contaminantes en el subsuelo,(Fracking), en vez de prohibirlos por y para siempre.

Así las cosas. La Tierra no entiende de apuestas de casino ni de regateos de comerciantes avezados.

                                         
                            ¿Actuamos? ¿O esperamos al colapso? 
                               Cuidemos el lugar dónde vivimos.
     
COMO NO HAY PLANETA ALTERNATIVO,DEBEMOS BUSCAR MODELOS ALTERNATIVOS, Y LA ECOLOGÍA POLÍTICA LO PROPONE Y EQUO LO DEFIENDE EN LAS INSTITUCIONES Y EN LA CALLE

jueves, 19 de julio de 2018

Playas o casas, ¿Qué queremos salvar antes del naufragio?

Hoy he realizado esta intervención en el pleno del Ayuntamiento de Rota, que por su interés como documento en el futuro, me atrevo a colgar en esta entrada de este sencillo blog personal.

Hace justo un año EQUO Rota Verdes emitía el siguiente comunicado:
“Tras el inicio de las obras de dragado para la regeneración de la playa de la Ballena que el Gobierno central está acometiendo, desde Equo Rota Verdes consideramos que es una actuación en la que se invierte mucho dinero, alrededor de 2,5 millones que además de no poner solución al problema real de regresión del litoral, conlleva mucho esfuerzo económico y energético que se esfumará con el primer temporal que llegue a nuestra costa”. +ínfo aquí
No, no es un ejercicio de adivinos avanzados, es una lectura de los informes científicos que nos dicen que los temporales serán cada vez más virulentos y con una mayor periodicidad.
Desgraciadamente meses después se esfumaron los 2,5 millones, la arena, y el esfuerzo económico que aportaron todos los españoles con sus impuestos. +Info aquí
Evidentemente dragar el fondo oceánico para aportar arena a la playa no es la solución, es una tirita muy cara para un enfermo diagnosticado de una grave enfermedad conocida como Cambio Climático.
Pero es que además de ser cara e inútil, esta tirita destruye el ecosistema marino, empeora por tanto las condiciones naturales de la playa, y apaga el fuego con más gasolina, la que convierten en emisiones de CO2, que es la causa principal de la enfermedad, la maquinaria necesaria para llevar a cabo el aporte de arena.
Se entiende que el equipo de gobierno solicitase de manera urgente a los organismos competentes las reparaciones de los desperfectos causados, no así el nuevo aporte de arena a la playa.
Y sin duda echo en falta la solicitud de los estudios que puedan de manera urgente, dar los datos para iniciar actuaciones que realmente minimicen los daños, que aún serán más graves en el futuro.
Hay que conocer los cambios en las corrientes producidos por espigones y puertos y saber la manera natural que tiene el mar de mover los bancos de arena, para convertir en aliadas dichas construcciones que pudiesen incluso acometerse para mejorar el aporte natural de arena a las playas.
Hay que preguntar y preguntarse, el motivo por el que las cuencas fluviales ya no aportan arena a las costas con la misma intensidad, y estudiar el impacto de regadíos para agricultura y ganadería intensivas en dicha falta de aporte arenero, porque la gestión hídrica quizás resulte un factor a tener en cuenta, y los miles de pozos ilegales que colmatan las capas freáticas no ayudan.
Y sobre todo hay que empezar a abrir el debate sobre si queremos tener unas playas en perfecto estado o defender las propiedades privadas, es decir campos y casas de la gente.
Porque volviendo a los informes, ni lo dice EQUO ni los ecologistas radicales, es el instituto metereológico americano, quien en sus mapas de predicción sitúa a Rota bajo las aguas del Atlántico en 2050.
Y para evitar lo uno y lo otro, es decir seguir teniendo playas y gente que las pueda disfrutar, hacen falta quizás, tiritas mucho más caras que las de un simple dragado.
Hay que empezar desde el liderazgo político a decir a la gente lo que está ocurriendo, no ponernos la venda en los ojos, ni actuar con paños calientes, hay que iniciar la transición necesaria en muchos ámbitos para conseguir detener o ralentizar la subida del mar, y hay que llamar a todas las puertas y solicitar la misma ayuda urgente que se hizo tras el temporal, porque quizás el siguiente, o el siguiente, o el siguiente, no se limite a dejar con menos arena las playas.
Confío, quizás demasiado, que el acertado ministerio de transición ecológica creado por el gobierno de Pedro Sánchez, ayude en estos menesteres, y seguro que la figura de Teresa Ribera, escucharía atentamente este relato que hoy expongo.
Seamos pues valientes y lideremos tanto la transición urgente y necesaria para minimizar los impactos del cambio climático, como las actuaciones necesarias para defender a las personas.
Porque no hay planeta B a donde ir, ni tampoco habrá una Rota B donde vivir, si esta yace bajo las aguas del mar dentro de tres décadas.

Mateo Quirós interviene en el pleno de Rota (Cádiz)

lunes, 17 de julio de 2017

La era del plástico

Cada hora de cada día de cada año, producimos más y más kilogramos de plástico.
Sólo en los últimos diez años hemos producido más que en todo el siglo XX.
Y la mitad de los productos y envases de plástico que utilizamos sólo se utilizan una vez antes de tirarlos a la basura.
Y cuando llega allí, si crees que  se recicla estás equivocado, ya que sólo reciclamos el 10% del plástico que tiramos, y este en su mayor parte,  se incinera para “valorizar” los vertederos.

Palabra hermosa, “valorizar”, que oculta en la realidad un ingreso extra para las empresas que se encargan de distribuir tu plástico, generando energía eléctrica que cobran, por usar tu residuo plástico como combustible en sus hornos, contaminando el aire.

Gran parte del desperdicio que tiramos son bolsas de plástico.

¡El mundo consume más de un millón de bolsas por minuto!


Se calcula que un ciudadano medio consume unas 500 bolsas de plástico al año, así que ya deberías ir pensando en tu respuesta cuando en tiendas y grandes superficies te pregunten, ¿Quiere usted una bolsita?...la mía es un NO rotundo.

Si te ha fastidiado conocer que tu labor cívica llevando al contenedor amarillo tus residuos plásticos, es aprovechada por las empresas para sacar beneficio (sí , el que tu pierdes pagando el plástico,y tu trabajo separando en cubo aparte y llevándolo a su contenedor) , aún te interesa seguir leyendo la sanción que vas a pagar porque tu gobierno no hace los deberes.

Según dice la Comisión Europea, debemos adoptar la normativa de la UE sobre las bolsas de plástico ligeras e insta a España a que complete la incorporación de la legislación de la UE en materia de residuos en su legislación nacional.

En vista de la lucha contra la contaminación y el despilfarro de recursos, los Gobiernos de la UE tenían hasta el 27 de noviembre de 2016 para adoptar medidas a fin de reducir el consumo de bolsas de plástico ligeras, tal como exige la Directiva sobre bolsas de plástico [Directiva (UE) 2015/720].

Los Estados miembros deben garantizar que, hasta finales de 2019, el consumo de ese tipo de bolsas por persona y año no exceda de noventa. Antes de finales de 2025, ese número debe reducirse a no más de cuarenta bolsas por persona. (Recuerdo el dato del principio: actualmente usamos unas 500 bolsas por persona y año)

Ambas opciones pueden conseguirse mediante medidas obligatorias o bien mediante acuerdos con los sectores económicos. También es posible prohibir las bolsas siempre y cuando dichas prohibiciones no excedan de los límites establecidos por la Directiva con el fin de preservar la libre circulación de mercancías dentro del mercado único europeo.

La Comisión ha verificado que España ha incumplido la obligación de transposición de la presente Directiva a su ordenamiento jurídico y ahora disponemos de dos meses para cumplir las obligaciones o de lo contrario, la Comisión puede llevarnos ante el TSJUE (Tribunal Superior de Justicia Europeo).

Y si solo fuesen las bolsas de plástico…pero no, también tiramos a la basura en nuestro Planeta 35 mil millones de botellas de plástico al año.

¡Alrededor de 1.500 botellas de plástico por segundo!

El plástico constituye aproximadamente el 90 por ciento de toda la basura que flota en el océano, donde unas 46.000 piezas de plástico flotan por kilómetro cuadrado, suficientes para cubrir el 40 % de la superficie de los océanos.

Hace 25 años que llegué a Rota, villa del litoral costero atlántico gaditano, y en mis paseos por la playa, podía observar algún residuo plástico que otro cada centenar de metros.

Ahora es imposible dar un paso por sus 17 kilómetros de playa sin atisbar en cada instante restos de todo tipo, tamaño y color.

El 44% de las Aves Marinas y el 22% de los cetáceos hallados muertos en las playas presentan trozos de plástico en sus aparatos digestivos. Este hecho también afecta a todas las especies de tortugas marinas y a algunos peces.

Y todo ello, se traslada en la cadena alimenticia hasta la especie que observa desde lo alto de la pirámide, el ser humano.

¡Comemos el plástico que producimos!


Además de la famosa isla de plástico en el vórtice del Pacífico Norte, existen grandes extensiones de basura en el Atlántico Norte y Sur; en el Pacífico Sur y en el Océano Índico. 

Andrés Cózar, uno de los científicos de la Universidad de Cádiz que han estudiado in situ este asunto, comenta que "el análisis de esas acumulaciones demuestra que se trata de cosas del día a día: productos de embalaje, botellas...que están compuestos de polietileno o propileno, y flotan avisando que "lo que nosotros vemos es una proporción pequeña de lo que entra en el mar porque no es nada sencillo de analizar el fondo marino ni lo que termina en los estómagos de la fauna marina".

"Todo lo que vemos ahora en las aguas, sin contar con lo que no podemos detectar, es producto de únicamente unos 50 años de uso, muy poco tiempo".

La única manera de poner fin a esta locura es

1.- buscar alternativas a los artículos que se venden en envases de plástico.

Cada trozo de plástico sin reciclar es un desperdicio de energía, de recursos económicos y se convierte en candidato a engrosar las balsas de residuos que se forman en los centros de los océanos

2.- reforzar positivamente a quienes reciclan, pagando por envase retornado a la ciudadanía, de manera directa o con descuentos en el impuesto de basuras municipal

3.- no dejar en manos de empresas privadas cuyo objetivo es el beneficio económico, los servicios públicos. Ecoembes se está forrando a costa del esfuerzo de las personas, en connivencia con los ayuntamientos que contratan sus servicios, externalizando la recogida de basura y reciclaje.

4.- reforzar institucionalmente el concepto de economía circular, donde el concepto residuo se cambie por materia prima aprovechable, como la naturaleza lleva realizando el ciclo de manera natural durante millones de años.

5.- publicitar y educar en el concepto de las 4 R a toda la población, Reducir el consumo, Reutilizar los productos, Repararlos cuando se estropeen y Reciclarlos al final de su vida útil.

En España 655.000 toneladas de residuos plásticos se pierden cada año y para 2025, el objetivo marcado por la Unión Europea es que se recupere el 60% y que haya cero residuos reciclables en vertederos.
Tenemos un camino largo por recorrer porque si seguimos a este ritmo, en dicho año 2025 se producirán unos seis millones de toneladas de residuos al día en todo el mundo, inasumible para el Planeta y las especies que lo habitan, incluido el ser humano.